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Eglys, una reina de "plomo", habla desde Lima...

A la edad de 39 años, y sin aparentarlos, esta mujer de plomo y aplomo ha llegado a la capital peruana con reales opciones de asaltar la historia... 


Por Rudens Tembrás Arcia, enviado especial
martes, 23 de julio de 2019 08:13 PM



Foto: Roberto Morejón

La Habana.- HAN PASADO 16 años desde que la espirituana Eglys de la Cruz "flechó a tiros" el corazón de los cubanos. Era entonces una joven hermosa, silenciosa y apegada a sus rifles como razón de vida, como ahora...

Desembarcó en Santo Domingo, República Dominicana, como una prometedora figura del tiro deportivo cubano, pero casi nadie -para no ser absoluto- podía imaginarse las hazañas que protagonizaría.

En el concierto merengue firmó un doblete memorable en el rifle neumático a 10 metros y en el tres posiciones a 50, dejando boquiabiertos a entendidos y aficionados. En la primera modalidad ninguna cubana había podido imponerse antes, en la segunda solo Irma Sánchez en la cita de Indianápolis 1987. 

Ahí comenzó una estela de triunfos que incluyen hoy un bronce sin precedentes para la Isla en los Juegos Olímpicos de Beijing, varios pergaminos dorados a nivel centrocaribeño y un prominente botín panamericano de cuatro oros, tres platas y un bronce.

A la edad de 39 años, y sin aparentarlos, esta mujer de "plomo" y aplomo ha llegado a la capital peruana con reales opciones de asaltar la historia... 

Sucede que está a las puertas de convertirse en la máxima medallista en citas de este nivel, pues ahora mismo se encuentra empatada con la ya retirada canadiense Christina Schulze-Ashcroft (0-4-4). Y también necesita un título para empatar en la cima de esa casilla con la estadounidense Connie Petracek (5-2-0).  Y dos para superarla, claro está.

Sin embargo, a Eglys nada de eso le quita el sueño y respondió a las preguntas de JIT con la tranquilidad y seriedad que le caracterizan.

«Una competencia más, unos Juegos Panamericanos más, los quintos seguidos para mí. La expectativa es mantener mi campeonato, sostener el primer lugar de Toronto 2015 (3x20 50 m)», dijo a este reportero tras escabullirse del bullicio y los flachazos de cámaras y celulares en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.  

Luego, en un ambiente más frío y semioscuro, le hablé de esos récords personales a los que se acerca y apenas atinó a decir: «No, realmente no vivo eso. Vengo a dar lo mejor de mí, a lograr una buena tirada, no pienso en esas cosas, casi desconocía esas estadisticas».

Entonces se impuso el tema de la preparación realizada y las deudas provocadas por la falta de municiones... «Realmente eso no me afecta. Vengo a tirar. Me voy a parar en la línea de fuego a hacer lo que sé después de tantos años. Voy a luchar un resultado, otro más», confesó.

Inalterable, con esa sonrisa siempre a medias, se despidió de camino al ómnibus de turno. Tiraba de sus pesadas armas, probablemente, y también de los nuevos sueños por conquistar a tiro limpio.