|
Lima.- NO SIEMPRE hacen falta los premios para lucir bien, y fue eso lo que le sucedió este sábado a los cubanos que disputaron las dos finales programadas en el torneo de clavados que tuvo su tercera fecha en estos XVIII Juegos Panamericanos.
Anisley García se coronó hace un año en la plataforma de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, pero sabía que ahora enfrentaría un panorama muy diferente con rivales cuyos programas exhiben mayores grados de dificultad y palmarés con medallas de nivel olímpico y mundial.
Lo esperado se confirmó en el Centro Acuático de la Villa Deportiva Nacional Videna cuando la canadiense Meaghan Benfeito cambió su bronce de hace cuatro años por el oro dueña de 375,05 puntos.
La cerrada disputa no se definió hasta la última ronda de saltos, que no solo fue buena para la nueva campeona, también para su compatriota Caely Mackay (365,70) y la mexicana Alejandra Orozco (356,10).
Estas dos últimas estuvieron casi perfectas y con sus ejecuciones premiadas de entre 8-8,5-9; sacaron del podio a la estadounidense Delaney Schenell que se creía segura con una de las medallas gracias a sus 354,85 rayas.
«Yo quería un bronce, pero se vio que fue una muy buena competencia y ellas lo hicieron muy bien, además de sus grados de dificultad superiores a los míos», comentó Anisley, o mejor Tuty, que es como la conocen sus amigos y que fue séptima con 318,30.
A sus 17 años Tuty ya ha ido cumpliendo varias metas, aunque en realidad todo parece un poco apresurado, pues será en el siguiente ciclo olímpico cuando haya alcanzado la madurez deportiva que necesita para justas como esta.
«Ella ejecuta muy bien sus saltos, pero hay que llevarla a que eleve la dificultad y compita más con el resto del mundo para que consiga insertarse en la élite», comentó sobre Anisley la comisionada nacional Milagros González, feliz porque la puntuación lograda es una de las más altas de su vida.
En esa misma final también estuvo Arlenys García, otra de las muy jóvenes figuras de ese equipo, y finalizó decimosegunda con apenas 210,75 puntos, sin embargo acceder a esta etapa ya era para ella una muestra de buen resultado.
En el podio del sincronizado de trampolín de tres metros se ubicaron México con Juan Manuel Celaya y Yahel Castillo dueños de 421,81 puntos de oro, Canadá que dependió de Philippe Gagné y Francois Imbeau-Dulac terminó en plata de 414,21 y Estados Unidos, defendido por Michel Hixon y Andrew Capobianco en bronce con 404,13.
Los jovencitos cubanos Laydel Domínguez y José Alfredo Quintana también se lucieron con ejecuciones premiadas con notas de entre 7,5 y 8,5 casi siempre, pero que solo les alcanzaron para completar 368,08 puntos y quedar quintos.
La explicación a la discreta nota final, alejada de los que ocuparon el podio, es simple, los grados de dificultad también para ellos necesitan ser elevados.
Una sola comparación: los caribeños tienen como salto más exigente el de dos y media vueltas con dos giros (3,4 grados de dificultad), en tanto los ocupantes del podio defienden un programa con varios de 3,5 y hasta uno de 3,8.
Este domingo Angello Alcebo está en las finales del trampolín desde tres metros y será muy movido para Tuty, quien en la mañana junto a Prisis Leydis Ruiz buscará los pases a la siguiente etapa de esa misma especialidad y en la noche como pareja de Arlenys competirá en busca de medallas del sincronizado de plataforma.
|